TÍTULO: GOLPE DE
ESTADO EN MARTE.-
EL MENTIROSO
AUTOR: CLEMENTE GUERRERO RAMÍREZ
CAPÍTULO I
Hace pocos días que he llegado
al planeta Marte, en vuelo directo desde la Tierra, en los vuelos
interplanetarios, y me alojo en uno de
los hoteles de una gran ciudad, que desde mi improvisada atalaya en la terraza
del hotel, puedo apreciar su extensión, considero debe tener más de una docena
de hectáreas, de la medida 82,84,86,88,90,92,94,96,98,100 de nuestra Madre
Tierra.-- Aquí los problemas de
superficie no existen.-
En el hotel nadie se conoce,
nadie se entiende hablando, nadie se fía de nadie, porque hay una amalgama de
seres tan heterogéneos, tan dispares de color, de estatura, de idioma, de
distintas partes del Mundo Sideral, que sólo los marcianos ( cualquiera lo
diría ), se entienden, o mejor dicho nos entienden a esta, nunca mejor dicho,
famosa Torre de Babel .-- Tengo, no
obstante, una vecina de habitación, con la que me comunico por señas, pues
tiene rasgos orientales (terrícolamente hablando), y es una dama muy
atractiva.- Vaya, que no puedo negar que
me ha gustado.- Parece fruto ninfáceo,
de esas Ninfas que flotan en las aguas tranquilas de los estanques.-
Los espectáculos en el hotel,
para distraer a la gente, parecen traídos de todas las partes del Universo,
hasta hay imitaciones del planeta Tierra, donde todo este bullicio de la Torre
de Babel que se divierte a su manera, habla y grita en su propio idioma,
gesticula, señala y pide a los camareros
marcianos que le sirvan los distintos potingues, que en este caso son las
bebidas ‘marteñas’, exquisitas, pero mareantes.-
A la hora de comer, aquí se come como en la Tierra y las costumbres varían poco.- No sé si existe
bien definida aquí la claridad del día y de la noche, porque por las noches hay
una luz crepuscular que se ve andar como de día.-- La luz del día no sé de donde viene, porque
aquí no existe el Sol, ni de noche la Luna , ni nada que se le parezca.-- La luz del día es una claridad, entre roja y
amarilla, (rojiza ) , salvo los días de lluvia o nieve ( aquí también llueve y
nieva ), que entonces se convierte el firmamento de este planeta en azulado y
se oscurece un poco.-- Las lluvias que
hasta ahora se han producido en mi corta estancia en el planeta Marte, han sido
torrenciales, no mansas.- Volviendo a la comida, no existe mucha diferencia
entre este pais y el nuestro.--
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