martes, 11 de agosto de 2015

LA GUERRA CIVIL

                                                              CAPÍTULO       I I.-                               2

           
        Aquellos señores que vinieron a hablar con mi padre llevaban grandes garrotes y como era verano llevaban, igual que nosotros, sombreros de palma para guardarse del Sol.-   En los sombreros llevaban unas iniciales pintadas, que yo estaba acostumbrado a ver en el pueblo,  (UGT).-   Pero todos estaban siempre juntos y pertenecían al Comité que habían formado.-    Más tarde pasaron otros, que llegaron a que les diéramos agua, y también llevaban unas letras pintadas (CNT), que no se lo que significaban, aunque , a decir verdad, ningunas iniciales sabía yo lo que significaban.-
Ya estábamos de vacaciones los chicos de la escuela.-
          Yo sabía leer y escribir correctamente, según mi maestro, y las cuatro reglas.-   A mí me enseñó mi padre.-   También tenía buena idea del mapa de España, de sus ríos, lagos, montañas, etc. .-   Me gustaba mucho estudiar, y como mi abuela ya no está cuando escribo esto, tengo que alabarme yo un poquito diciendo que era de los primeros de clase.-  Mi abuela habría dicho igual de mí.-
Yo quería quedarme con la cara de aquellos señores que los  vía en el pueblo diariamente, y algunos, además de los garrotes, llevaban escopetas, y otros unas pistolas.-   Nadie podía trabajar en el campo.-   Mi abuelo y mi padre acordaron de segar la mieles de noche, y se acostaban cuando salía el Lucero del Alba.-  Yo estaba toda la noche con ellos, pero no trabajaba.-    Mi misión era estar pendiente del camino y avisar cuando viera asomar a los del comité.-  De esta forma pudieron segar el campo  en muchas noches y llevarlo a la era, y trillar de noche, aventar, llenar el grano en sacos y trasportarlo al granero de casa.-  Todo lo hacían de noche.-
Recuerdo que el 18 de julio se armó un follón, cuando mi padre estaba metiendo el grano en el granero.-    Corría la gente de un lado a otro, se oían tiros a los lejos.-   Yo estaba asustado, porque esperaba ver asomar a los tipos de los sombreros y los garrotes y los pistolones.- 
 Mi Padre cerró las puertas y dijo que no saliera nadie de casa;  pero él se fue, no sabemos dónde, ni tampoco cuando volvería.-
Recuerdo que me quedé con mi abuelo, que tiró de las lloraderas, me cogió entre sus brazos y me decía entre hipo e hipo :    ¡Van a ocurrir desgracias, muchas desgracias

En esto que bajó mi abuela, desde la planta de arriba, y venía también llorando.- Nos abrazamos los tres y llorábamos casi a gritos.-   Tantos gritos dábamos que mi madre nos oyó, desde arriba,  y apareció con mis tres hermanos más pequeños y todos venían llorando.-  

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