CAPÍTULO L X X I I I .-
¿QUIÉN
QUIERE LA INDEPENDENCIA?. ABC-MARTES-10-09-1-P.14
Dice el articulista en
ABC, Don Manuel Barios, que a pasar de que hace muchos años que abandonó las aulas dé la Facultad de
Derecho , pero eso no le impide recordar que en dicho Código hay
especificaciones tan concretas como el artículo que define el delito de
rebelión, según el cual serán “castigados como rebeldes con la pena de prisión
mayor los que atentaren contra la integridad de la nación española” .- Es decir,
desde los catalanes y Garaicoecheas hasta los obispos sediciosos, que
por cierto no sé de qué iban comer en el caso de que sus respectivas sedes se
independizaran.- Desde luego, no de lo
que les diera la ahorrativa burguesía catalana o vasca.- En este problema todo
tiene una causa oculta que no es muy difícil descubrir.-
Los catalanes , para
sacarle más dinero a la nación.-
Garaicochea habla de
independencia para ser alguien en el concierto político, y los obispos para
quedarse más solos que la una.- Pero el
que existan supercherías disfrazadas de aspavientos, no supone que el Gobierno
deba abdicar de sus obligaciones, no vaya a ser que con su sistemática dejación
esté estimulando el “sarampión Independentista”
que les ha entrado a quienes aún no se han atrevido a echar
cuentas.- Cuando los catalanes tiren de
bolígrafo y comprueben que sin la tutela del Estado español pierden dinero, va
a querer la independencia “tararí”.- Al
menos que sea un loco, que haberlos haylos
No obstante, el problema es
grave y, por cómicas que resulten algunas actitudes, siempre hay que contar con
la ignorancia de un pueblo que, sin prever las consecuencias de sus actos, se
lanza a la deriva aunque no sea nada más que para incordiar y, de camino sacar
tajada.- Hay algo que, sin embargo,
deberá quedar claro, y es que bastante más de la mitad de los españoles no
estamos dispuestos a consentir la caprichosa desmembración de España y defenderemos
su unidad con las medidas que la situación requiera.-
Los que somos
españoles y a toda honra, sin renegar de la nacionalidad española ni quemar su
bandera, a la que respetamos por su gloriosa historia y símbolo, nos da igual
que los independentistas nos llamen reaccionarios, cavernícolas,
vegetarianos o hiperclorhídricos.- Todo antes de que nos llamen “renegados”,
quema banderas y ‘polillas’ que quieren vivir del presupuesto estatal y el
trabajo de los demás españoles.- Lo que
no significa que sea esa la razón del independentismo, ni mucho menos.- El independentismo es seguro que tiene sus
razones, muy sólidas, a las que respetamos
como debe ser en un Estado democrático; pero son razones que no
entendemos los españoles.- La única
realidad es que con catalanes, abertzale y obispos, o sin ellos, quienes
creemos en los valores de España no vamos a tolerar el sainete, ya ensayado, en
la pintoresca aventura del cantonalismo, por el año 1873, que cuando los de Sevilla llegaron a Utrera, les dijeron
que Utrera también quería ser Cantón.-
No hay comentarios:
Publicar un comentario