CAPÍTULO L X X X V I .-
UN
ADVENEDIZO Al PODER CON 10.127.392 VOTOS .- ABC-14-11-91-
Jaime Campmany, hace unos días ,
dedicaba un artículo al programa de José Luis Balbín.- A alcanzado el número quinientos de la
censura del nacional--felipismo, que denuncia el talante totalitario del
régimen, cuando aún no había cumplido el primer trimestre del acceso al poder
del PSOE, tras su espectacular triunfo avalado por los 10.127.392 votos que lo
apoyaron.-
Pocos días después de las
elecciones , el entonces vicesecretario
del Gobierno, Alfonso Guerra, daba posesión de su cargo al director general de
televisión a un advenedizo José María Calviño, pidiéndoles a los representantes
que no cayeran en la tentación de
utilizar Televisión Española como propaganda política.- Hoy en día lleva a la indignación de tantos
españoles, que a veces se convierte en risa irónica, al recordar la mañana del
13 de enero de 1983, cuando Calviño llamó a la Moncloa para comunicar que al
programa ‘la clave’ había sido invitado Alonso Puerta.- La orden respuesta que recibió , rompía en
mil pedazos la concepción democrática de la Televisión Española libre e
independiente.-
Hay que suspender el programa.- Dile a Balbín que se invente un viaje aunque
sea a Alemania o que se ponga malo, porque Alonso puerta tiene absolutamente
prohibido intervenir en ese programa.-
El espacio estaba destinado a los Ayuntamientos de izquierda un tema que
resultaba espinoso para el Gobierno, expulsado Alonso Puerta del partido
socialista por denunciar casos de
corrupción en el Ayuntamiento de Madrid,
del que era concejal.- El cobro
de comisiones pagadas por una empresa de Puerta que se había movido demasiado
cerca de él, como para correr el riesgo de que pudiera contarlo todo ante las
cámaras de Televisión.- No, no podía
intervenir en el programa.-
La orden de Alfonso Guerra
, transmitida por su hombre de confianza, Roberto Dorado, se convierte en terminante, José Luis Balbín
hubo de fingir un viaje a Alemania y cuando se descubrió, se tuvo que hablar de
una enfermedad, más bien seria.- De
esta forma el tres de enero de 1983, antes de que el Gobierno cumpliera los
cien días en el poder, Alfonso Guerra presuntamente daba el primer paso hacia
el sometimiento de la Televisión Española a los dictados del partido
socialista, y a pesar de todo presuntamente se atrevió a decir que no conocía a
Calviño.- Aquí empiezan los primeros
embustes y demagogias.-
Sin embargo, ABC decía en la
Editorial, que el escándalo ha sido
inevitable, y algunos periódicos publican, la intervención personal de Alfonso
Guerra en la suspensión del programa y
la inesistencia de la enfermedad de Balbín, que quedó al descubierto y en
entredicho.- Todo consistía en cerrar
la boca a Alonso Puerta para que no hablara de los caso de corrupción
correspondientes a las presuntas comisiones .-
Las malas lenguas
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