LAS
DOS ESPAÑAS FRENTE A FRENTE
Las noticias que llegaban mediante la Prensa y la radio no eran muy
halagüeñas.- En las grandes ciudades
armaban a los obreros y los tiraban a la calle a luchar contra posibles
rebeldes a la República.-
Los exaltados dolidos por los asesinatos de gentes del partido de centro derecha, cuyo líder ya
se daba por hecho que fue sacado de su propia casa y asesinado en una furgoneta
de las Fuerzas del Orden, en cuyo asesinato presuntamente estaban involucrados
guardias de asalto y oficiales de varios cuerpos, según habían informado los
periódicos, incluso dando nombres.-
También decía la Prensa que en las grandes ciudades luchaban los
obreros de izquierdas y los obreros de derechas, apoyados en ambos bandos por
jefes militares.- Las calles de las
ciudades empezaron a teñirse de sangre inocente, muchos de los que luchaban ni
sabían por qué lo hacían.´-
El caso más terrible es que hermanos, padres e hijos, amigos y vecinos
luchaban frente a frente unos contra otros.-
La noticia de esta rebelión y lucha en las calles se trasladó a todos
los pueblos.- Los obreros de izquierdas
dirigidos y manejados por jefes presuntamente sindicales requisaban (robaban)
todas las armas de fuego en los pueblos, imponiendo los toques de queda y la
disciplina,.
El pueblo aterrorizado no se atrevía a salir de sus casas.- Los obreros armados patrullaban las calles
de Fuentes de Cesna y los chiquillos pasábamos el día en las ventanas de las
casas mirando lo que ocurría en la calle.-
Mi padre echó los arreos a una mula que teníamos para ir a la fuente
que había en la Plaza del pueblo porque estábamos sin agua.- Mis abuelos lloraban porque temían que le
pasara algo.- El juego de nosotros los chiquillos pasaba de la ilusión a los
llantos cuando lloraban los mayores.-
Mi padre dio varios viajes de agua para llenar tinajas y todas las
vasijas de la casa, porque se esperaba que las cosas empeoraran con los días
venideros.- Pero cuando terminó el trabajo del porte del agua, vino algo casi
trágico.- Yo repasaba los periódicos que
me traje de casa Pío, aunque ya se los leí al abuelo.
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