LA GRAN CIUDAD MARTEÑA
La ciudad era un hervidero de
gentes de todos los niveles sociales, unos a ver el espectáculo, otros a
vociferar en contra de los recortes del nuevo gobierno, y los estudiantes
protestar por lo que les dicen que deben hacer sus protestas.- La cuestión es revolucionar el monte para
darle trabajo al gobierno.- De paso,
mujeres, hombres y adolescentes alborotando las calles, dejando claro que si
las urnas no les dieron el poder que pedían, el monte no va a ser todo orégano
para el ganador electoral.-
Diez años los Rojizos en el
poder, derrumbándose la economía del país , como se derrumban los edificios en
ruinas, y unas centrales sindicales chupando decenas y cientos de millones para
que dejen tranquilo al gobierno de turno, que pertenece al mismo sistema
utópico idealista.- El gobierno les
traspasaba los millones del pesebre público al pesebre privado, y así duró el
poder, mientras quedó dinero del pueblo.-
Ahora, Rojizos y centrales
sindicales, más toda esa capa social que no quiere trabajar, pero que alborota
con los lemas de ‘’antisistemas’’; que invaden, rompen, destrozan, insultan,
agreden y cargan contra las Fuerzas de Orden Público para que el monte se
convierta en en una tromba huracanada.-
Cuando dejan las calles toda esa basura humana intransigente e
inconformista, ha quedado la ciudad como si hubieran pasado muchos miles de búfalos y elefantas ordenando
la cacharrería.-
Pierden los votos de los
ciudadanos honrados, pierden el poder y con ello las canonjías, pesebres y
prepotencia.- Se acaba el mangoneo,
trinconeo, ordeno y mando.- Pero queda
un arma que solo tienen ellos, los rojizos y sindicalistas, compadres y socios
en lo bueno y en lo malo: una capa social que estuvieron manteniendo con las
migajas públicas, con promesas utópicas y demagogias engañosas.- Y esa capa social, que no se dignifica
precisamente por el trabajo y la paz social, por la estabilidad y el orden
legal establecido, está siempre dispuesta a tirarse al monte con sus
degenerados amos.- En apoyo del
desorden, la inestabilidad, la injusticia social, el acoso, el insulto y el
ataque a cualquier economía o sensibilidad humana contraria a sus ideales.-
No hay comentarios:
Publicar un comentario