sábado, 24 de octubre de 2015

TYLLO EN MARTE

LIBERTAD POLÍTICA Y LIBERTAD CIUDADANA

                         En una reunión familiar a las que ya asiste también, en ocasiones, el alcalde de la ciudad Roja del Estado, por la amistad que le une a dicha familia y con la que tiene muchas opiniones que se asemejan a los pensamientos y comportamientos de los componentes, tiene ocasión de intervenir en las conversaciones que Marci propone.-
                        Marci les recuerda  la etapa de su niñez, cuando iba al colegio y algún chico o algún mayor les provocaba o les maltrataba, de palabra o de obra, que haberlos haylos siempre, pero no se volvía a repetir por los mismos insurrectos.-  Recuerda como dormía en la puerta de su casa con toda la familia y la puerta abierta durante los meses de grandes calores con toda la tranquilidad de que nadie les hacía daño ni a ellos ni a sus bienes.-  Recuerda que su padre se levantaba cuando salía el lucero del alba, que faltaba como una hora para asomar el día por oriente, para irse al trabajo y nadie se metía con él ni habían desaparecido los instrumentos del trabajo que se quedaban en el campo.  Recuerda la libertad que tenían los pequeños en los jardines y plazas jugando.
                Lo que en aquel tiempo faltaba, según los políticos de izquierda era la libertad política para dirigir a las masas con su demagogias hacia el poder que les interesa.-  Una mentira repetida  machacona, insistente y consecutivamente se convierte en una alegre verdad, difícil de sacar de las mentes de las masas.-  La libertad política ha traido muchas libertades a este país desde que existe.-  Pero, díganme dónde quedó la libertad ciudadana de vivir sin sorpresas ni miedo,  en la calle como en casa.
                    Hago este comentario entre nosotros, respecto a las promesas del líder Rojizo que el día que vuelva al poder del Estado hará por ley un Estado ‘’laico’’.-  En este país existe una tradición religiosa desde tiempos inmemoriales, que va a menos porque las juventudes pasan de la religión, cosa que es respetable.- Pero una cosa es pasar de la religión, como de ir al cine o a los festejos determinados voluntariamente y otra cosa es dejar de ir a cualquier parte que desee un ciudadano, como de hacer lo que le venga en gana dentro de la ley por imposición legal de una dictadura instaurada institucionalmente.-  Lo que pretende este Rojizo, a mi entender es un Estado totalitario sometido al sabor y el alimento de la sopa que el poder instaurado le sobre de sus presuntos desmanes en las cuentas públicas, con voto cautivo.



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