PRIMER
MANIFIESTO DE LA GUERRA
Mientras que fuenteños y ventorreños se disputan a tiros el espacio que
existe entre los dos pueblos, e incluso con insultos que jamás podrán oír sus
enemigos ideológicos, debido a la exagerada distancia existente entre las dos
poblaciones, yo leo el periódico a mi abuelo en la puerta de la casa, bajo la
parra que nos beneficia con una buena sombra.-
Por fin llego a algo interesante para mi abuelo, que me dice que lea
despacio y alto.- El anuncio en ABC,
Edición Andalucía, que esta noche el general Franco dará un manifiesto por
radio para aclarar a los españoles la situación en la que se encuentra España,
en todo su territorio.-
Mi abuelo me dice que esta noche tengo que ir con él a casa de Pio a
escuchar el manifiesto.- Tengo que
aclarar que desde pequeño yo era la sombra de mi abuelo por donde quiera que
iba.- Ni oía ni sabía leer, dos cosas que lo inutilizaban para hacer vida
normal.- Yo era su lazarillo (muy lejos
de comportarme como el Lazarillo de Tormes) y, le sabía ya transmitir, sin
apenas palabras.-
Yo nunca decía que no, me había criado a su sombra y para mí era mi
propio padre en cariño y él, a su vez, me quería con locura.- Cuando él lloraba lo hacía yo también, cuando
reía lo hacíamos los dos.- El viejo mulo
que nos llevaba de un lado a otro nos comprendía también.- Pasábamos los día, meses y años subiendo y
bajando las fuertes pendientes de caminos que existían desde el pueblo de las
Fuentes hasta las tierras de labranza en Cesna.-
Aún sueño a veces con aquella haza del NOGAL, muy cerca del Cortijo de
Tejadilla, donde se crió la que fue después mi mujer, que nos veíamos de
pequeños cuidando ganado en la temporada de verano.- allí, a la sombra de aquel famoso nogal en
toda Cesna, sembrado por los antecesores de mi abuelo, dormíamos mi Abuelo y yo
en verano y me contaba su vida.- Me la
sabía de memoria, pero no me cansaba, me quedaba dormido apoyado en su hombro.- Mi abuelo tenía una espina clavadita con su
hijo, pero un hijo duele, Tillo, me decía.-
Y lo que más me duele es que yo no le duelo.- Yo lloraba y él me acariciaba.-
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