EL
MANIFIESTO DEL GENERAL FRANCO
Españoles, los más graves delitos se comenten en todas las ciudades,
pueblos y campos.- Las fuerzas del
Orden permanecen acuarteladas por el gobierno del Frente Popular y les corroe
la desesperación leyendo las noticias del anarquismo establecido en España, sin
que el gobierno se estremezca.- Ciertas
noticias señalan que hace caso omiso.- De
esta forma están asesinando, saqueando y robando el anarquismo revolucionario
por toda España.- Pero solo lo hace
contra las fuerzas contrarias al gobierno, como ocurrió el trece de julio con
José Calvo y Sotelo.-
El Ejército de Marina y de las demás instituciones -- continuó el general Franco -- están siendo calumniados y atacados,
detenidos algunos jefes que se quejan del estado en que las hordas invaden
España.- Entre tanto, los estados de
excepción y alarma solo sirven para amordazar al pueblo y que no se entere del
caos.- Nada ha conseguido el gobierno,
ahí están las revoluciones de Asturias y de Cataluña, quebrantando la
Constitución.- Los reinos de Taifas de
la izquierda.-
Yo me quedé dormido en los brazos de mi abuelo, pero él siempre me estaba
contando cómo iban los acontecimientos de España y de la Guerra Civil ya
declarada.- Los dos estábamos muy
unidos.- Mi padre tuvo que ingresar en
el Ejército republicano por citación del gobierno popular que mandaba.-
Pero yo siempre estaba entre las conversaciones de los mayores, que
generalmente eran todos viejos, porque los jóvenes se los llevaron a la
guerra.- Me enteraba de todo, y lo que
no entendía me lo aclaraba mi abuelo.-
Se decía que en la capital de Granada se luchaba calle por calle, e incluso
casa por casa, entre el anarquismo y las fuerzas unidas a los nacionales.- Rojos y nacionales estaban matándose sin
querer saber por qué.- Padres contra
hijos, hermanos contra hermanos, vecinos y amigos de toda la vida enfrentados
por la política, me decía mi abuelo.-
Desde entonces odio la política, porque me daba cuenta a mi corta edad,
que los mítines que daban no concordaban
con los actos que realizaban a diario.-
Además, tenía un maestro que me decía muchas cosas que yo no
comprendía.- ¿Qué por qué los políticos
decían una cosa y hacían otra?.- El
maestro me contestaba que lo que les interesa era el poder y no los ciudadanos.-
Se llama demagogia.- ¿Utopía?.- Sí.-
Empecé a odiar esas dos palabras
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