CAPÍTULO X X I I I .-
EL SAMBENITO DE
MANUEL FRAGA.- ABC-VIER-20-11-87-P16.-
Nadie sabe porque ni cuando, a
fraga le colgaron ese sanbenito de la
‘calle es mía’, por muy ministro del Interior que haya sido, porque el
señor Fraga nunca tomó la calle como ahora la toman los izquierdista.- Pero con ese ‘sambenito’ ha pasado a la
crónica desde la cual es posible que pase también a la Historia.- No será de extrañar.-
Pero como ahora estamos en un
régimen de democracia, que no significa que la calle sea de las izquierdas,
pero sí es la calle en algunas ocasiones del ‘rojerío’, sobre todo cuando
pierden en las urnas, entonces ganan la calle.- Como todos los tic, ese es uno de los que le
vienen de largo, allá de sus tiempos de oposición revolucionaria, que no ha
podido ser desechado por la transición, por eso que se dice que el que nace con
unas ‘orejas con ellas muere’.- Y vuelta
a las andadas.-
Ahora no utilizan la calle
porque están en el poder, hasta que pasen a la oposición.- Cuando era presidente del Gobierno Suárez,
si González perdía en el Parlamento, ganaba la calle, porque ganar la calle es
una costumbre muy española desde tiempos de ‘Matusalén’, salvo en los cuarenta
años de vacaciones pasados, que se puede decir que la calle era del que la había
ganado.-
Los ‘rojelios’ de las Batuecas,
en cuanto que se cabrean toman al asalto
Madrid, que se ha convertido en una cuidad tomada cada semana por el
colectivo.- Madrid es la ciudad que se
toma para resolver las cuestiones de las diecisiete Españas en que se ha
convertido esta antigua y famosa piel de toro.-
Se ha acabado aquel Madrid de
los tiempos de ‘cucañas’, machadiano y del pretendiente.- Es de los que quieren conseguir algo, con
justicia o sin ella, a base de ‘joderle’ la vida a los demás ciudadanos.- Ya no hay que hacer instancias
inútiles.- Ahora se sale a la calle, se
vuelcan autobuses, automóviles, se sacan tractores a las carreteras, a los
caminos, se rompe alguna cabina telefónica, amén de cualquier escaparate, y
esto sí que es ‘la calle es mía’, que no de Fraga.-
Madrid, en ocasiones es algo de
Corte de los milagros, y es que la izquierda, no la de los despachos, sino la
que puso en los despachos a los que los ocupan.- No hace mucho, la plaza de Colón parecía una
romería milagrera.- Ya se han acabado
los milagros de la plaza de Oriente y han empezado otros milagros de los
‘rojelios’ , que no es que siempre vengan de las Batuecas, es que están por todas
partes, por eso de que ‘lo bueno abunda’ .-
Así será.-
Se colapsó Madrid, los enfermos
no podían llegar a los hospitales, los trabajadores no llegaban al trabajo, los
automóviles hacían largas colas, con el correspondiente ‘pitorreo’ y pataleo de
los conductores, los de las oficinas.....
No hay comentarios:
Publicar un comentario