domingo, 8 de noviembre de 2015

MIS RECUERDOS DELA GUERRA

LA NOCHE DEL TERROR SIN TIROS

                 Siguiendo las instrucciones que el día anterior nos dio Pío, cuando fue de día me tiré literalmente a la calle, con el permiso de mi abuela, para ir a sacar a mi abuelo de aquel agujero de las águilas y los buitres, de la humedad, de la soledad y el destierro, donde tuvo que ir por culpa de un indecente rojo tirano, dictador, saqueador y asesino.-   Nunca se lo perdonaré, si es que algún día lo tengo frente a frente, que no me lo creo, porque los malos, tropiezan con la horma de su zapato, tarde o temprano
                   Sumido en mis pensamientos no me di cuenta que pasé el karranco el kejar, el llano de las kozas y me encontraba a la vista de Porkunencias.-  El tío Pekipo también había madrugado.-  Me salió al paso y me puso la mano en el hombro.-  ¿qué ha pasado?.-   Que ya vengo por mi abuelo.-  Le conté toda la historia mientras llegábamos a la casa.-  Tío Pekico llamó a su hijo Tekesforo, un cuakentón, soltero, alto, fuerte, con unas grandes manos, llenas de callos por el duro trabajo campesino;  pero lleno de una gran vitalidad y unos colores que ya quisieran para sí esas señoras que siempre andan con el lápiz de labios en la mano, con perdón, señoras.
                          Telesforo, me explica el  Pekico, es un hombre fuerte y procurará que el abuelo no le ocurra nada en la subida.-  Tal vez lo conociste por la edad que tienes.-  ¿Me dijiste nueve años?.-  Sí, señor, los cumplí el veinticinco de julio, días después de que el gobierno de la República declarara la guerra.-  Has tenido una niñez muy alterada, chico, no era lo que te pertenece a tu edad, pero eres fuerte de espíritu y arrojado como todos los leos.-  ¿Y qué son los leos, señor?.-  Es el signo del zodíaco que te corresponde por tu nacimiento.-  ¿Y eso es malo?.- Ni malo ni bueno, es tu carácter, tu fuerza, tu tesón, tu valor, tu arrojo, tu decisión, que ya la estás demostrando desde niño.-      El tío Pekico era un hombre bonachón, como mi abuelo.-  Simpático, buen carácter, alegre, explícito, dialogante, servicial, comunicativo, inteligente, sereno, agradecido y agraciado.- 
                     Tekesforo unió todas las cuerdas con habilidosos nudos campestres, que solo saben hacer los hombres dedicados a la esos menesteres.-  Clavo en tierra tres clavijas en posición de triángulo a las que ató las cuerdas.-  A mí el corazón me latía con una fuerza tremenda, después de la carrera que me di desde el pueblo, ahora con la impresión de encontrarme con el ser más querido por mí y el susto de su subida.


No hay comentarios:

Publicar un comentario