domingo, 20 de noviembre de 2016

LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA




                                     IZNÁJAR Y EL HIGUERAL ATACAN A LOS ROJOS
Los nacionales desde Iznájar se lanzan a la caza de rojos por las Cabreras adelante.-  Largo camino de una hora, en caballerías, el único medio de transporte para llegar a las Fuentes, llegando a cortijadas al paso.-  Ardua tarea la suya, pero en el camino parece que se les unen muchos adeptos, hartos de las correrías rojeriles que asolaban los cortijos también.-  También asolaban los pueblos.-
Era una enfermedad que corría  la España de nuestros días y llevaba vistas de enrraigar para tiempo.-  Según me decía mi pobre abuelo, después de que alguno gane la guerra durará, lo verán las distintas generaciones, tal vez siglos.- Al paso del tiempo siempre recuerdo sus predicciones.-  Un hombre analfabeto por las circunstancias de su niñez, pero con una inteligencia poco común.-
                             Los nacionales ya están dentro de las Fuentes por el barrio de la Erilla.-  Han tomado el barrio sin pegar un tiro.-   Instalaron su cuartel general en el Barrancón y la Fuente del Caño, para tener agua en abundancia para las caballerías.-  Se daba la circunstancia de que mi tío Basilio, mi tía María y mis primos los Juanetes, vivían en la Fuente del Caño.-  Todo el barrio tomado por los nacionales les daban permiso para ir al centro, pero tenían que volver antes de anochecer.- A esa hora salían las patrullas y disparaban contra todo el que se acercara.-  Era el estado  de Excepción.- 
                            Al mismo tiempo, por la carretera que llegaba hasta la cochera de Pío, llegaron los nacionales del Higueral.-   Los rojos de las Fuentes se vieron entre dos fuegos y tenían que repartir las fuerzas.-  Acosados por los dos lados, mandaban mensajeros de paz para que los dejaran salir hacia Algarinejo por la carretera.-  Los jefes que venían al frente eran militares, y con los militares no se juega; hay que luchar o morir, cuando se está en guerra, y esto es la guerra, decía el oficial.-  Entregáis las armas y se os juzgará con juicios justos, por lo que hayáis hecho y no por las ideas políticas.-  Así parece que andaban toda la noche, porque los rojos sabían que no podían luchar en dos frentes, y contra el Ejército en ninguno.- Mi abuela y mi madre y yo toda la noche sin dormir esperando el ruido de los tiros.-  Temblando de 

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