VEINTICUATRO
HORAS PARA ENTREGARSE
El oficial del Ejército, al
mando de las tropas de la Fuente del Caño y de la Cochera, da veinticuatro
horas para entregar las armas y que no
haya derramamiento de sangre.- Nadie será juzgado por razón de ideología, pero
serán juzgados con arreglo a las leyes, los que tengan acusaciones del
pueblo.- Eso para el Tuerto era una condena
segura y para sus seguidores.- Las
cosas se las ponían más bien negras que oscuras.- En el pueblo no es que habían hecho, es que
todo el término municipal lo habían saqueado, y cuando nada quedaba en los
cortijos empezaron por el pueblo.- Todos
aquellos que labraban tierras, ya fueran en propiedad o en arrendamiento los
habían robado, los habían maltratado.-
Cuando vinieron los individuos de las barbas, que se comentaba salían
de las cárceles que abrían, ya habían saqueado todo lo que había.- En este momento tenían dos presos en la cárcel del pueblo.- Uno era el ‘’orejón’’, dueño de un cortijo
por las Ramiras.- Lo estuvieron buscando
para fusilarlo y estaba preso.- Otro era
Chaquetillas, que viva en el pueblo.- Y
mi abuelo no estaba en la cárcel porque no lo han encontrado.´- Se teme que
antes de irse o entregarse hagan algo terrible con los detenidos.- Son veinticuatro horas las que les da el
Ejército para entregar las armas.- Que cumplen a media noche de hoy.-
Todo el día un miedo a la guerra en las calles del pueblo, a los
muertos, a los heridos, a las personas que recibieran balas perdidas.- Desde por la mañana había en el pueblo un
silencio sepulcral.- Nadie iba por agua
a la plaza, menos a la Fuente del caño porque había que pasar por la
Plaza.- Silencio y miedo a la vez de que
cuando cumpliera el plazo para entregar las armas se liaran a tiros.- Pío vino con su mula y un serón con cuatro
cántaros de agua.- Dos mujeres solas y cuatro chicos.-
Nos dijo que no nos moviéramos de allí y las puertas bien cerradas, que
todo estaba a punto de terminar.- Mañana
puedes ir a decirle a tu abuelo que ya
es libre, pero hasta mañana que nadie salga.-
Pío se fue y mi abuela atrancó la puerta, mis hermanos jugando en la
cámara y yo llorando con mi abuela y mi madre.-
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