sábado, 24 de octubre de 2015

TYLLO EN MARTE

EL CLAN SE REUNE

                    La familia llegan a pasar unos días con Tyllo y los suyos.-  El pequeño Tyllo se convierte en la atención de todos los actos familiares, con esto de que ya sabe hablar a medias y hacen gracia sus medias palabras y el chico que ha resultado tan simpático como el padre, los trae locos a toda la familia, e incluso a los empleados.-  A Mar-R le dice ‘tata’ y ella le dice ‘mi niño’, y cuando lo llevan al Restaurante, entra con una sonrisa que cautiva a los empleados.-  Los besa a todos como si fueran de la familia, y es que en realidad allí eran todos una gran familia.-
                     Kioto y Manu habían venido también, y por primera vez desde que vendió su parte en el Restaurante, se enfrentaba a la visita en el mismo.-  No salía de su asombro del cambio que habían realizado en el Restaurante.-  Pero lo que más le lleno de gozo, de dolor, de congoja, hasta el punto de que se le saltaron las lágrimas, a ella que presumía de ser la mujer fuerte, dueña de sí misma en todo momento, fue los saludos y la bienvenida del personal, que seguía siendo el mismo.-
                        Todo el personal del Restaurante pasó a saludarla y darle la bienvenida y los parabienes por su matrimonio con Manu, al que ya conocían anteriormente.-  Kioto dio las gracias a todos, entre las lágrimas que le corrían por las mejillas sin poder evitarlo, con media sonrisa y aspecto de gran satisfacción.-  Gracias amigos, dijo Kioto cuando pudo hablar, despojando el nudo que tenía en la garganta.-  Gracias a todos vosotros, que sois tan generosos, mucho más que yo que no me merezco tanto.-  Sois, lo que Tyllo ha hecho de vosotros, una gran familia, generosa, trabajadora, educada y fiel al trabajo y a quien os apoya.-
                        Tyllo segundo hizo una reverencia (enseñanzas de mamá), y dirigió unas medias palabras, de las que siempre le salían a él:  ¡os quelo mucho a todos¡ y repartió besos con la mano a todo su alrededor.-  Las risas de todo el conjunto de la reunión, viendo y oyendo al anfitrión convertido en el centro de todas las miradas, de todas las risas, de todos los piropos y de todos los besos que le tiraban a su estilo, con la mano.-  El abuelo familiar, señor Marko, le bajaban las lágrimas mejilla abajo, por encontrarse entre una familia tan extraordinaria y humana.-




No hay comentarios:

Publicar un comentario