EL
HOTEL ESPAÑA-TYLLO
El hotel España de la la
ciudad Roja, que ya se le conocía como España-Tyllo, se había convertido en el
mejor de la ciudad, nuevo completamente desde los cimientos y con los mejores y
más completos servicios.- El personal
seleccionado por Tyllo, bien pagado y admirablemente tratado como si fueran de
la familia.- Era todo confort,
amabilidad, buen servicio, excelente atención por todo su personal muy
profesionalizado.-
El señor Marko, siempre
sentado en el extenso salón, atento a todo lo que pasaba por su lado y por su
vista, como si el hotel fuera de su propiedad.-
Nunca se metía en nada, ni daba ninguna orden, ni consejos ni se metía
en los problemas del personal o de los clientes.- Si algún cliente le preguntaba algo lo
mandaba a recepción, donde le informarían detalladamente.- Tyllo casi nunca estaba en el hotel porque
tenía demasiadas cosas y negocios que, pero para eso estaba Rosana.-
La segunda, como la
llamaba el personal, cuando hacían referencia a ella, era todo actividad, desde
el Restaurante al Hotel y viceversa, porque siempre había alguna reclamación o
algún detalle que requería su presencia.-
El pequeño Tyllo tenía una excelente niñera, ya que Rosana tenía
demasiado trabajo cuando no estaba Tyllo, su marido, que eran escasas las veces
que se hallaba en aquellos negocios.-
Por tanto eran de la incumbencia de Rosana, que hacía y deshacía.- A pesar del trabajo y la atención de los
negocios, en sus idas y venidas del hotel al Restaurante y viceversa, le sacaba
un vistazo al pequeño, le daba un besito y una sonrisa.-
Así crecía el
afortunado heredero de toda la familia, atendido excelentemente, cuidado con
esmero, besado, acariciado y mimado, no solo por sus padres, si no por todo el
personal de los servicios.- Nadie podía
haberse imaginado un niño con tanta suerte.-
La madre que padeció tanto en su juventud, recordaba cuando tenía que
dormir en la calle, entre cartones y papeles de periódicos, rodeada de
indigentes que unos la respetaban y otros la perseguían.- Hasta aquel dichoso momento en que Tyllo le
tendió la mano, le dio de comer, cobijo y trabajo en el Restaurante del señor
Marko.- A veces pensaba en todo ello y
no sabía si contarlo algún día a su hijo.-
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