HOTEL DEL DESIERTO
En el hotel España del, residencia oficial de Españolo, Marci, Manu y sus correspondientes
esposas, la paz era el símbolo existente y los comentarios en las reuniones,
que casi siempre coincidían con las horas de comer, eran para los amigos y
familia de la Ciudad Roja, el matrimonio y el pequeño Tyllo y el señor Marko
que formaba parte de la familia como el abuelo.- Mar-R, una empleada y amiga de la familia,
íntima para todos y la directora en los negocios cuando alguno estaba ausente,
en quien confiaban ciegamente, demostrado en infinidad de ocasiones.-
Kioto, al parecer muy
enamorada de Manu y él al mismo tiempo de ella, continuaban su ardoroso amor,
intenso y desenfrenado en ocasiones, esperando el fruto del mismo con un
embarazo que diera envidia a la familia.-
Sobre todo, porque Kioto estaba harta de oír decir que el pequeño Tyllo
era el heredero de toda la familia.-
Pero por qué ella no podía tener otro pequeño heredero familiar, que le
hiciera sombra al hijo de su amado Tyllo.-
Comentaba con Manu los pormenores y tenían sus más y sus menos, en
ocasiones, y el tranquilo esposo la consolaba cuando se quejaba de no tener
embarazo.-
Kioto no se daba
cuenta de que había traspasado la barrera de los cuarenta y aunque se
consideraba aún mujer capaz de tener descendencia no parecía posible.- Manu la animaba para que no se decepcionara,
pero él sabía que era un poco imposible que a esa edad y con todo lo que había
ocurrido en la vida de Kioto, tuvieran un hijo, que él también deseaba.- A Manu no le embargaba la codicia de
herencias familiares, ni de hacer la competencia al pequeño Tyllo.- Simplemente le agradaría tener un hijo en
quien depositar su cariño, su tiempo y sus sueños de futuro.-
El matrimonio
Tyllo-Rosana y su retoño viajaban a menudo de la ciudad Roja a la ciudad del
Desierto.- Eran lazos familiares
irrompibles, porque en un país extraño, a millones de kilómetros de la Tierra y
de aquellos seres que tanto amó y añoraba, lo único que tenía a su alrededor
era aquellos amigos.- La familia
Tyllo, con el abuelo y la niñera del pequeño, llegaban a la
ciudad del Desierto, a ese otro hotel España, que para no olvidar el nombre de
la tierra que les vio nacer, le dieron el nombre de su querido país a dos
hoteles.-
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