LA
GUERRA SIGUE SU CURSO
Pasados varios días fuimos el abuelo y yo a dar vuelta a la casa en el
pueblo.- Todo estaba normal.- En la entrada del pueblo nos encontramos una
patrulla de guardia y pidieron la documentación a mi abuelo.- Les entregó el papel que nos dio el oficial
militar.- Saludaron y nos dieron paso
sin hacer preguntas.- Me di cuenta que
aquellos hombres no eran militares y le pregunté al abuelo.- Todos los que veas con camisa azul y un
escudo con el yugo y las flechas, son militarizados, pero pertenecen a un
sector que se le llaman Falange, cuyo jefe es José Antonio Primo de
Rivera.- Está preso por orden del Frente
Popular y que seguirá la suerte que siguió
don José Calvo Sotelo el día trece de julio pasado, si las fuerzas
nacionales no llegan a tiempo.-
Llegamos a la casa y nos dispusimos a descansar, cuando las vecinas nos
dejaron con sus visitas.- Muy amables
todas y serviciales.- La enfermedad que
había cogido el abuelo lo había convertido en asmático.- Le faltaba el aire para respirar, de su pecho
salía una música de pitos.- Se sentó en
su sillón, yo le quité los zapatos y le puse una banqueta para los pies y un
cojín detrás de la cabeza.- Me dio las
gracias y me dijo que, además de su intérprete era su enfermero
particular.- Yo me reí.- Pero estaba preocupado por aquellos pitos y
su respiración.-
Los dos nos quedamos dormidos.-
Él porque estaba enfermo y yo porque estaba agotado y mis cervicales me
dolían horrores.- El abuelo no me
despertó y me dejó dormir tranquilamente.-
Cenamos queso en aceite, sandía que traíamos del Morrón y de pan
tortillas de canuto que había en la alacena.-
Las cabras estaban en el cortijo y solo teníamos que arreglar la
mula.- Nos fuimos a casa de Pío a
escuchar la radio.- Allí comentó a mi
abuelo los acontecimientos que no conocíamos.-
Algarinejo estaba ya en poder de los nacionales.- Los militares fueron sustituidos por fuerzas
paramilitares afines al movimiento y, sustituidos los primeros, el jefe de los Falangistas
era de Loja y había preguntado por Clemente el suegro de Consuelo de Juan
Julián.- Pío se reía por la cara que
puso mi abuelo.- Tú nuera tiene una
hermana en Loja, dijo Pío, y el jefe de la Falanje es hermano de su
marido.- Puf, bufó mi abuelo, temí
entrar en otro problema como el del Tuerto.-
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