LA RADIO DESDE MADRID
Ahora eran los nacionales los que transmitían las noticias desde la
capital de España.- Dueños de la capital
madrileña, daban muchos comunicados invitando a los rojos que quedaban en
ciertas ciudades a que se rindieran, con el fin de evitar más derramamientos de
sangre.- Valencia, Alicante, Albacete, Guadalajara y Cuenca, aunque estaban
rodeadas por los nacionales, seguían esperando, no se sabe a qué, porque las
presuntas negociaciones de las que alardeaba
Julián Besteiro con Franco ya estaban aclaradas.- La guerra era vencer o morir.-
No obstante estaba dando por los medios como una especie de amnistía,
aclarando que todos los que no tuvieran delitos de sangre, no tenía nada que
temer por haber luchado al lado del marxismo.-
Pudieron haber sido engañados o no, pero quedarían en libertad.- La presunta amnistía para los no delitos de
sangre, según los comunicados era para evitar seguir luchando en las
poblaciones cercadas y evitar más muertes, más derramamiento de sangre.-
Los partes de Valencia y de otras ciudades donde aún quedaban fuerzas
marxistas sitiadas, les animaban a luchar hasta la muerte.- Los que animaban a la lucha desesperada
estaban a salvo, con las espaldas cubiertas, dirigentes del Frente Popular o
mandos del Ejército rojo, como el general Miajas y Segismundo Casado, como
Julián Besteiro y Negrín, que desde su bien agasajado refugio seguía animando a
la lucha.- Las Brigadas Internacionales
que quedaban en la zona roja ya no obedecían a los mandos españoles, ni los
comunistas tampoco y menos los anarquistas.-
Sobre todo después de la escabechina de comunistas que hizo Miajas en
Madrid.-
Pero Miajas, Casado y Besteiro se dice que cuando soltaron las armas los
defensores de Madrid, tenían un avión preparado y desaparecieron.- El Ejército rojo se entregaba y ellos se
esfumaban.- O sea, sálvese el que pueda,
que la guerra se ha acabado.- Lo que
ocurre en todas las guerras, que siempre mueren, son prisioneros, pisan las
cárceles o son fusilados, los mismos.-.
Los desgraciados que, la mitad fanáticos, y otra mitad
analfabetos.- Los políticos con tal de
llegar o de mantenerse en el poder, les cuentan unos cuentos, con una demagogia
alucinante a las masas, sacan dos cosas a relucir que es su programa favorito, la
UTOPÏA (irrealizable) y el miedo a la derecha, la que echa del poder a la izquierda.
No hay comentarios:
Publicar un comentario