LOS ÚLTIMOS BALUARTES ROJOS
Los últimos baluartes rojizos ya en poder de los nacionales.- Los periódicos y la radio coinciden en que el
País ya es uno e indivisible.- Las republiquetas en que los rojos dividieron
el país han sido conquistadas por las tropas nacionales, legalmente.- El Estado tiene los fueros que les concedió
la débil República de Azaña, que ni si quiera tuvo el valor de saber lo que
firmaba, secuestrado por una manada de locos izquierdistas de la llamada utopía.-.-
La guerra que declaro el presidente del gobierno popular en nombre de
la República, el diecisiete de julio de mil novecientos treinta y seis, ha
terminado con la victoria de los nacionales y la derrota del rojerío.- Las ‘’checas’’, las cárceles y todos los tugurios
de herejías rojas han sido descubiertos y puestos en libertad los españoles que
estaban a punto de ser asesinados (fusilados), por el simple hecho de no
colaborar con el rojerío que dominaba.-
Los cientos de miles de seres humanos que murieron en la guerra, de
ambos lados de la contienda, descansen en paz.-
Pero la paz tardará en hacerse realidad en un país dividido eternamente y
vencido por la fuerza de las armas.- La
pstguerra de un país hambriento, desharrapado; la mitad humillado, lleno de
mutilados y resentidos, sin recursos para sobrevivir económicamente, no es nada
halagüeña, aún teniendo una mano dura para que no haya reversión.-
Parece ser que todos los reunidos para escuchar las noticias coinciden
en los mismos pronósticos de cara al futuro del país.- Los tres años de guerra necesitan al menos
diez o doce para levantar España del desastre económico en que lo han sumido.-
Serenar los ánimos exaltados de los dos bandos contendientes, no es tampoco tan
fácil de capear.- Hasta en las mismas familias
hay y habrá intolerancia política, teniendo en cuenta que padres e hijos y
hermanos estuvieron en bandos distintos, bien de hecho o de pensamiento.-
En el pueblo han llegado hermanos a sus casas que estuvieron luchando
frente a frente, en ambos bandos.- Y
esos pactos familiares son resentidos, de vez en cuando exaltados, saliendo a
relucir, enturbiando las relaciones familiares quizás más de lo que las
deterioran las herencias. las cuales es
sabido, en muchos casos que acaban como el rosario de la Aurora.-
A Pranco lo va a estar odiando ahora la mitad del país.- Dentro de diez años, cuando la economía se
levante y a la ciudadanía le llegue el pan de cada día, lo estarán odiando un
tercio de los ciudadanos.- Hasta su
muerte estará el país unido, sin política ni levantamientos demagógicos
pregonando utopías; pero a su muerte resurgirán los mismos de siempre y
terminarán con la paz, los amigos, las familias, e incluso con la economía del país y con la
unidad del mismo.- Ahí están.
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