martes, 22 de noviembre de 2016

LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA




                                        LA PLAZA SE LLENABA POR LAS MAÑANAS
Algunos labradores del arrendamiento del cortijo de los Huertos, traían habas verdes ya de sus hazas, y ponían puestecillos en la plaza, con el fin de sacar algunas perras para la compra.-  Pero la cosa estaba mal, porque para comprar hacía falta dinero, y el este pueblo de obreros sin trabajo, nadie tiene un real.-  Algo vendían los labradores, aunque fuera poco y barato.-  Los puestos de venta los ponían en la puerta de Pío, que era el sitio estratégico, porque la gente venían a la tienda, que era la única que existía en el pueblo.-  Pero Pío no decía nada porq1ue él no vendía fruta y verduras.-  No le afectaban las ventas que le ponían en la puerta.-
Conocía a tanta gentes de los que habían venido de la guerra y, a su vez, los encontraba tan raros y misteriosos, tan serios y tan hoscos, que me daba la sensación de que eran parecidos, pero no los mismos.-  Yo me paseaba por la plaza, que a veces se me unía mi amiga María Pío, le gustaba que camináramos olisqueando por todas partes.-  Nos reíamos de cualquier cosa y, cosa extraña, Antonia Robles nos vía desde el mostrador despachando y se reía.-
Éramos como un par de diablillos que nos llevábamos muy bien y nos gustaba estar juntos, y hacer alguna diablura de vez en cuando.-  María me iba preguntando, a medida que pasábamos al lado de alguno de los recién venidos.-  Tillo, tú conoces a todos los que han venido?.-  La verdad es que a casi todos, pero solo de vista.- Pero, sabes?, me los encuentro muy desconocidos algunos.-  A mí me dan miedo los de las barbas, me parecen aquellos tipos que iban con el Tuerto.-
Del casino de la Flurgencia salieron tres guardias civiles, un cabo y dos guardias.-   Se armó un revuelo en la plaza, que algunos empezaron a irse, tal vez a sus casas.-  Los que esperaban en la puerta de la comisaría de Falange no se movieron.-  María me preguntó  por qué se iban.-  No lo se, María.-

Tillo, yo es que no entiendo eso de zonas, ni de la guerra, pero si no han hecho nada no tienen por qué correr de la guardia civil.-  Nunca se está tranquilo cuando se ha estado metido en política.-  Tillo, sabes lo que dice mi padre?.-  Qué dice María?.- Que tú eres un niño muy maduro, algo así como un niño hombre, dice mamá.-  No me hagas reír, María.- Soy un chico desgraciado que me pilló la guerra.  Me ha hecho madurar y, a la vez, traumatizado mientras viva.

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