MI PADRE
LICENCIADO
Cuando llegó el lunes al cuartel se encontró con la agradable sorpresa
de que están licenciando - con permiso ilimitado – a tos los mayores de edad,
desde la quinta del mil novecientos veinticinco en adelante.- Padre era de la quinta de mil novecientos
veintinueve, de los mayores de todos.-
Así que les pedían que entregaran las armar a su cargo y las ropas de
militar, les daban un salva conducto y
los mandaban a su casa.- Todos los que
habían pertenecido al Ejército republicano tenían que presentarse todos los
meses a las autoridades de su localidad.-
El lunes por la noche regresó con Pío al pueblo, ya licenciado, salvo
que hubiera disposiciones posteriores para que ingresaran en filas.- La alegría en la casa fue enorme y no se
celebró porque no existían medios para celebraciones.- Por fin la guerra estaba tocando a su fin,
Franco estaba reduciendo su Ejército por los mayores de edad, paras quitarse de
encima un poco gasto de Ejército.-
Esa noche bajamos a escuchar los partes de ambos lados, como hacíamos
siempre.- Ya no salía Queipo de Llano,
era otro el que daba los partes desde Sevilla.-
Los republicanos daban los partes desde valencia y Alicante, y los
nacionales empezaron a dar partes también desde Madrid, Burgos y Sevilla.-
Pío había traído los periódicos, como todos los días, y yo me fui a un
rincón a leer El Socialista y el Ideal de Granada.- La reunión se iba animando en la
conversación, y a padre le daban la enhorabuena por la licencia.- Zambombas le decía por las noches los que
iban llegando al pueblo de las zona roja.-
Entre ellos había venido un primo de padre, que vivía en la Fuente del
Caño, José Paulino, que también estuvo en la zona republicana, aunque era de
los mayores.-
Su
primo y él hacía mucho que no se habían visto, porque Paulino estuvo en los
frentes de Alcalá la Real, y allí se casó con una mujer del Castillo de Locubín (algo parecido), no lo recuerdo
bien.- Padre estuvo por la parte
valenciana, y desde allí los llevaron al frente de Teruel, cuyo desastre del
Ejército marxista fue la gran derrota, y según contaba, allí murieron casi
todos los de su batallón.- Entre los
pocos que quedaron estaba él y Sambo.-
En aquella batalla murieron todos los jefes y oficiales y a padre le
dieron las estrellas de un teniente muerto, para
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