lunes, 18 de enero de 2016

GOLPE DE ESTADO EN MARTE


 

CAPÍTULO   CLXXIII

EL TERCER HOMBRE

 

               El tercer hombre de la expedición estaba en grave peligro.-  No respondía a los ejercicios de reanimación que el médico Españolo le sometía.-   Españolo echó mano de la medicina preventiva que llevaban en el botiquín.-    Le puso una inyección y lo dejaron descansar para que reaccionara si había posibilidades de vida, que el Españolo las consideraba muy débiles, aunque no completamente imposibles.-  

               Mientras tanto, el Jefe y el Españolo se dedicaron a realizar una inspección alrededor de la laguna, que era demasiado importante para saber en qué situación se encontraban, después de haber recabado milagrosamente a  aquel lugar imprevisto y continuar con vida.-   No tomaban en cuenta las magulladuras y heridas que tenían, aunque nada era de gravedad.-   La vida del tercer hombre estaba en peligro y no esperaban que sobreviviera.-

               A medida que daban la vuelta alrededor de la laguna, quedaban más sorprendidos.-   Desembocaban infinidad de galería a la laguna, unas más amplias y otras menos, pero por todas bajaba gran cantidad de agua.-   De esta forma, la especie de estanque natural, que daba la sensación de haber sido horadado en la roca ex profeso, estaba llena del preciado líquido, con una profundidad de más de dos metros en el centro y de sobre uno en las salidas.-

               Una y otra y más galerías con acceso a la masa de agua encharcada.-    Por la parte del centro llegaron a ver una galería que en vez de llenar agua a la laguna salía, es decir, la iba vaciando.-   Era como el escape para que aquel círculo cerrado de estanque, que por todas partes le entraba agua, no llegara a ser un peligro natural que produjera una hecatombe.-

               La galería de salida de agua era demasiada grande, como si quisiera la naturaleza tener previsto un aumento de entra de agua en cualquier momento de crecidas.-   El agua salía por un reducto amplio y apenas perceptible la rampa de bajada.-     Los hombres se metieron en el Agua que les llegaba a la cintura y siguieron su curso inspeccionando su itinerario.-

               ¿Qué habrá pasado con el compañero que le has puesto la inyección?.-   Ha muerto, dice el Españolo.-   ¿Por qué estás seguro?.-   Porque estaba muerto cuando nos retiramos de él.-   Recuerda que me viste tomarle el pulso.-   Pero no me dijiste nada.-   Es cierto, pero no lo hice para no preocuparte.-  Ahora puede causarme impresión, ¿no crees?.- 

 

 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario