CAPÍTULO CLXV
EXPLORACIÓN POR EL
DESIERTO
Hacía un calor terrible.- El aire del desierto en aquella época y a
aquellas horas del día quemaba la piel.-
Había que protegerse con los protectores que levaban para tal
efecto.- El Jefe iba delante y se
encaminó en dirección a la mar, camino que ya conocían por haberlo explorado al
principio, cuando llegaron.-
Tenían órdenes del Jefe de ir
midiendo todos la distancia, con el fin de sacar una media de los tres
aparatos, si es que existieran diferencias.-
El Macizo se estaba quedando atrás, dentro de poco sería una mancha
rojiza en el horizonte, que sobresalía en altura sobre la llanura del
desierto.- ¿Qué distancias calculas que
existe hasta la orilla del mar, Jefe?.-
Vamos a descansar un poco a la sombra de aquel cactus y lo miraré.- Lo medimos anteriormente.-
La sombra de los cactus es
alargada y espesa.- No tiene
ramificaciones a penas y las que le sobresalen son de sombra delgada que sirve
para cubrir un cuerpo.- Sin embargo el tronco de algunos puede dar
sombra para varias personas, como era el
caso de este que les servía de descanso a los tres hombres.-
Hay sobre diez kilómetros, de
los que ya llevamos caminados cinco.-
¿Y como piensas que volvamos?.-
Yo pensaba que a la vuelta y debido a que estaremos un poco cansados,
que alquiláramos un vehículo que nos
volviera al hotel.-
Si hay sobre diez kilómetros
hasta la orilla del mar, la cuestión es que entre la ida y la vuelta haremos
veinte kilómetros hasta regresar.- No
está mal este ejercicio de deporte.-
No tendremos ni tiempo para pescar algunos peces para la
cena.- Es que en el mar que existe
rodeando el desierto no hay peces, según dice los pescadores.- Es vida muerta, como ocurre aquí en pleno
desierto.- Con el agua que hemos dejado
ahí dentro, y las ganas que tiene Marci de poner una ganadería, si pudiéramos
subirla de alguna forma al desierto, podíamos hacer un ‘oasis’.-
Sí, eso es.- Un oasis en pleno desierto.- Con aquel agua potable que caía directamente
al lago, que parecía salir la galería llena, sí que dejaba el desierto de ser
un árido lugar improductivo.- Pasaría a
los anales de la Historia de Marte como el descubrimiento de la tierra
prometida y conquistada por tres hombres valerosos, que expusieron sus vidas
para realizar tamaña odisea.- A que
suena bien, Jefe.- Y también suena que
me has dado una gran idea.- Tu tienes
una gran inteligencia, Españolo, y con tu ayuda y experiencia, vamos a intentar
realizar algo que va hacer Historia en Marte.- ¡Me apunto al milagro¡.
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