domingo, 17 de enero de 2016

GOLPE DE ESTADO EN MARTE


 

CAPÍTULO   CXXXIV

EXPLORACIÓN EN EL DESIERTO

 

               Día tras día estaban dedicando a la exploración del desierto, minuciosamente, como si dependiera de ello buscar una ‘aguja en un pajar.-   Cactus y más cactus, algunas plantas que nadie conocía ni sabía como llamarles, que según los marcianos de la expedición no habían visto nunca.-   Tendrían que ponerles un nombre.-

               Los únicos seres de la familia parasitaria que encontraban estaban en los cactus, pegados como lapas en cuanto se acercaban.-   Subían y bajaban y se perdían en las profundidades arenosas por unos pequeños orificios que tenían construidos.-

               Igualmente le pasaba a aquellas plantas sin nombre, de constitución leñosa que estaban visitadas por las familias filoxéricas  que visitaban la planta y después se perdían en los infiernos calientes de las arenas desérticas.-   Plantas que alcanzaban una altura de hasta más de tres metros y algunas tenían un grosor como el cuerpo humano, seguramente las más viejas.-   Las hojas no eran tales, sino unas alagadas fibras que servían de hojas.-

               Así un día y otro, hundiendo los pies en la ardiente arena, dando vueltas de acá para allá, tomando nota de los caminos recorridos, señalizando los recorridos en cactus y arbustos leñosos, para no tener que volver a explorar el mismo terreno.-

               El desierto era bastante amplio, y por la parte sur llegaba hasta perderse bajo las aguas serenas y saladas de la mar, donde decían los pescadores que no había vida, que no  había fauna, que no pescaban nada en esas cercanías.-

               En sus andanzas llegaron cierto día hasta el mar.-   Las aguas daban las tonalidades rojizas de las arenas que se perdían bajo el refrescante líquido.-   Estaban llegando al final de la exploración por el desierto arenoso, con tantos kilómetros de distancia del Macizo rocoso, que hubo día que tuvieron que caminar con celeridad para poder encerrase en la cueva antes de que comenzara el viento de la noche, que podría hacerles volar y estrellarse.-

               Hoy voy a hablar con mi amigo Marci, que tendrá algunas noticias  frescas.-   Hola Marci, hola Españolo.-   Ya tengo preparadas las vacas para el desierto, así que ve preparando el agua.-   Sin cachondeo, marciano, que hemos sudado la zamarreta dando vueltas y más vueltas a este maldito desierto.   ¿ Qué noticias me puedes dar, Marci?.-   Como no sea que los hijos de su mamá, los rojizos me refiero, cada día están comprando más gente entre los Sabios de las Leyes, en los mandos del Ejército y el que no se rinde ‘manotazo’ a él.-

 

 

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