CAPÍTULO CXXIX
EL ANÁLISIS
Regresaron los expedicionarios por el mismo sitio y
sistema que habían entrado.- Una vez
en la caverna tuvieron que tapar la entrada porque estaba anocheciendo y el
viento comenzaba a trabajar de lo lindo, zumbando sobre el Macizo rocoso.-
Uno de los marcianos
expedicionarios hizo el análisis del agua.-
¡Españolo, esta agua es buenísima¡.-
Ya tenemos una fuente inagotable para el caso de una necesidad.- Sí, pero está un poco lejos para ir por
agua.- Nos vamos a vivir allí que hay
una explanada casi como la que tenemos aquí.-
Pues mira, no es mala idea, pero de momento no lo necesitamos.-
¿Sabéis lo que estoy pensando,
amigos?.- Habla, Españolo.- Que los bandidos que se pierden en el
desierto han encontrado agua como nosotros.-
¿Y la comida?.- También estoy
pensando en ello.-
¿Qué pasará si a nosotros nos
falta alguna cosa imprescindible?.- Que
llamamos y viene un vehículo y la deja caer cerca del Macizo, Españolo.- ¿No les puede ocurrir igual a los
terroristas que se adentran por aquí.-
Ya sabemos dónde quieres ir a parar.-
¿Y qué os parece mi idea?.-
La idea no es descabellada, pero
han de tener tierra adentro alguien que
les ayuden.- De eso estamos seguros que
tienen apoyos, dicen los dos marcianos.-
Y también tienen que contar con vehículos especiales capaces que se
adentren en el desierto sin ser vistos o perseguidos por las Fuerzas del
Orden.-
Me dijisteis que este desierto
se comunica con otros Estados vecinos, como por ejemplo el Estado del otro lado
del Macizo rocoso.- Sí, es cierto- ¿Y tú crees que de ese Estado puede venirles
la ayuda, o bien en forma de el suficiente equipaje para subsistir o en forma
de vehículos que los transportan al Estado vecino?.-
Justamente es lo que estoy
pensando, en las dos posibilidades, que ninguna de ellas hay que descartar,
dice el Españolo.- Otra de las
posibilidades, que tampoco hay que descartar y que tener muy en cuenta es que
de ser cierta mi teoría, a estas horas saben que nosotros estamos aquí, que
sólo somos tres hombres, que por muy equipados en defensa que estemos -- y
lo estamos -- somos demasiado pocos para una embestida de
media docena de asesinos .-
Tenemos que volver a inspeccionar el lugar del agua más detenidamente.- Puede que encontremos algún rastro de haber
estado allí seres humanos, que no animales, porque hasta ahora estamos
descartando esa posibilidad al no encontrar rastro alguno.-
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