domingo, 17 de enero de 2016

GOLPE DE ESTADO EN MARTE


CAPÍTULO   CXXXVVVI

DECIDEN LA MARCHA

 

               Mi querida Flor, te estoy viendo tan hermosa, tan serena, tan alucinantemente bella, que no tengo por menos de llamarme ceporro, alcornoque, imbécil, aventurero, miserable y alimaña.-   A nadie con dos dedos de frente, con un mínimo de sentido común se le ocurre abandonar a una mujer como tú, nada más que a mí.-   Cariño, no te martirices, que te estoy esperando , que estoy rezando por ti, por tu pronta vuelta a este mundo, porque estemos juntos otra vez, que sea pronto, que me sigas queriendo, que no te olvides de mí, que vuelvas a hacerme feliz otra vez, que deseo tus besos, que te deseo a ti de nuevo, que no seas más alcornoque, ¡me oyes¡.-

               ¿Buenas noticias?, pregunta el Jefe levantándose para echar en suertes  el camino que han de seguir.-   Como siempre, mucho amor y más amor, y al final una reprimenda que me merezco por ceporro.-

               Pues deja ya de sufrir, echa aquí una mano, saca ese número que decide  la bajada  la vuelta atrás.-   Como siempre, el Jefe se queda sólo en la votación .-   La decisión de la mayoría, que son dos, es bajar y bajar, ya que eso era lo que venían haciendo el día anterior, cuando tuvieron que interrumpir la bajada.-

               Comenzaron la bajada con muchas precauciones, debido a la sorpresa que se habían llevado no hacía tanto tiempo.-   Galerías de aquella clase debía de haber bastantes por aquellos lares.-   Si una vez habían tenido suerte de salir con vida, puede que otra no sea la más indicada .-   Precaución era lo que llevaba el Jefe que iba delante.-   La bajada era lenta debido a haber estrechado las precauciones, pero también a lo empinado de la pendiente para no resbalar.-

               Bajaban en una pendiente de más del treinta por ciento, que iba aumentando poco a poco y de seguir así estarían pronto en el cuarenta o el cincuenta por ciento.-   Una bajada a la fuerza, a la que pronto decidirían si continuaban o se volvían, dependiendo de si aumentaba la pendiente o se moderaba.-

               Hay un pequeño rellano, tal vez tardemos en encontrar otro parecido, porque la pendiente no lo permite.-   Debemos aprovechar para descansar y reflexionar sobre el camino que llevamos y sus consecuencias finales.-

               El Españolo aprovecha siempre la ocasión, que como ‘dicen la pintan calva’, para echar un vistazo a su amor, que está en el comedor con Marci, dispuestos a la cena.-   Parece que no está muy triste, que charla con Marci, que está sonriente a veces, que está bellísima, le brillan los ojos, pero no le habla esta noche.-   ¡Aguanta, Españolo¡

 

 

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