CAPÍTULO CXXXVIII
EN EL FONDO DEL MACIZO
ROCOSO.-
Estamos en unos niveles de
profundidad, según los datos que dan los aparatos sofisticados que tenemos, que
deberían ser alarmantes.- Una de las
cosas por las que sería necesario comenzar analizando.- ¿Cómo es posible que estando bajo el mar y a
no pocos metros del fondo, las aguas no
se filtren?.-
Es un fenómeno que hay que
estudiar con todo detalle.- Yo creo que
estamos bajo el mar, pero a muchos kilómetros de distancia.- Esa puede ser una de las posibilidades por
las que las aguas del mar no se filtran y si lo hacen quedan absorbidas por esa
tremenda masa de arena rojiza.- Otra de
las posibilidades puede ser que esas arenas que se adentran el las aguas del
mar, sean el tapiz que no deje pasar la filtración.- De cualquier forma, desde el Macizo rocoso
hasta el mar hay muchos kilómetros de distancia.-
No me extrañaría en absoluto que
esta rampa que estamos bajando nos esté acercando a las inmediaciones del mar.- El jefe de la expedición , ante las
insinuaciones del Españolo, coge un aparato y se retira un poco de los dos
hombres.- Cuando vuelve, dice que la
galería se dirige directamente al mar como si se tratara de una salida por el
mismo.- Las sospechas del Españolo
tienen razón.-
En pocos momentos han dejado de
bajar y se encuentran con un cruce de galerías, de alrededor de media
docena.- Aquí tenemos ya un pequeño
problema.- De todas las galerías que
estamos viendo a nuestro alrededor, ninguna sigue la dirección hacia abajo que
ha seguido la que les llevó hasta allí.-
Comenzaron las exploraciones de
las entradas de galerías, algunas de las
cuales dejaban muy poco espacio para el paso de una persona.- Ninguna bajaba ya, es más las había que
subían hacia arriba.- Tenemos que
deliberar cual de las galerías vamos a seguir.-
Como no podemos seguir
descendiendo, dice el Españolo, yo propongo una de las que suban, pero no por
la que hemos bajado, que ha quedado bien señalizada para caso de emergencia.-
El jefe de la expedición, un
marciano de avanzada edad, pero fuerte y sabio, decide que pasen la hipotética
noche allí y mientras tanto pensarán cual de las galerías han de tomar en otra
jornada.-
Al Españolo le faltó tiempo,
cuando recibió la orden de quedarse allí, para ponerse en contacto con su
querida Flor.- ¿Cómo está ese cariño
que he dejado abandonado?.- Este cariño
está comenzando a odiarte.- No me
abandones ahora que estoy bajo el mar.- ¿Qué estás bajo el mar?.- ¿Pero tú eres espeleólogo o pescador?.- Yo soy un desgraciado, que abandona su amor,
y ahora lo echa de menos.- ¡Te quiero
tanto¡.- ¡Y yo también, sinvergüenza¡.-
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