CAPÍTULO CXXXVVIV
CAPÍTULO L V I I .
Seguimos el ascenso,
Españolo.- Vamos hacia arriba, que ya
tengo ganas de respirar el aire del desierto.-
Pues vamos señores, que tengo
ganas de comerme una paella en el hotel que dejamos hace dos días.- Ahora me parece que era un hotel de veinte
estrellas comparado con los hoteles que estoy estrenando estos últimos días.-
Bien dicho, Españolo.- Yo me voy a comer unos cuantos palominos
fritos, regados con un vino de los Estados Unidos de Marte, y para hacer la
digestión beberé aguas de Lanjarón provenientes también de los ya citados
Estados Unidos de Marte.-
Y usted que piensa comer cuando
leguemos arriba, Jefe.- Pues yo me voy
a comer una ración de realidad como primer plato; de segundo, un plato de aire
del desierto, que aunque caliente, es más sano que el que se respira aquí, y de
postre, una ración de sentido común, que buena falta nos está haciendo.-
Me parece un exquisito menú, dice
el Españolo.- Creo que me voy a pasar a
su mesa, que la comida es más sana.- Ya
me han dicho hoy de todo.- Desde sinvergüenza
hacia arriba, que no hay por donde cogerme.-
Flor, ¿verdad?.- Quién si
no.- ¿Sabes una cosa, Españolo?.- Dime, Jefe.- Que te lo mereces.- Anda, si me dais ilusiones.- Pues es la verdad, Jefe, que me lo
merezco.- He dejado atrás una gran
vida, una gran mujer; mejor aún, una hermosa mujer; la mujer de mi vida, la más
hermosa, la que más quiero, la que me da una de cal y otra de arena cuando la
irrito, y lo hago con frecuencia.-
No tienes remedio,
Españolo.- Tú llevas las exploraciones
en la sangre.- Arriesgas tu vida con
frecuencia.- Las mujeres, casi todas
quieren vivir en paz, sin sobresaltos, sin excursiones de esta clase, sin
arriesgar la vida de su marido de vez en cuando.-
Creo que estoy aprendiendo mucho
de los mayores.- Sí, pero no
escarmientas.- Volverás otra y otra
vez a las andadas.- Es lo tuyo.- Le harás sufrir a esa mujer que te quiere
con locura como está demostrando.- Ya
sabes que deseaba venir a la excursión por estar a tu lado.- Es decir, arriesgaba su vida por estar junto
a ti.-
Eso es amor y lo demás son
comportamientos de compromiso.- Las mujeres quieren un hombre a su lado
permanentemente, que les diga ‘te quiero’, que sea simpático, que no esté loco
de remate como el Españolo, que no abandone a las mujeres en plena luna de
miel, que no se vaya de excursiones sólo, que no se adentre en los abismos del
desierto y que coma todos los día tres platos de sentido común.- Acepto el consejo, Jefe.-
No hay comentarios:
Publicar un comentario