domingo, 17 de enero de 2016

GOLPE DE ESTADO EN MARTE


 

CAPÍTULO   CXXXVVIV

CAPÍTULO L V I I .

 

               Seguimos el ascenso, Españolo.-   Vamos hacia arriba, que ya tengo ganas de respirar el aire del desierto.-   Pues vamos  señores, que tengo ganas de comerme una paella en el hotel que dejamos hace dos días.-   Ahora me parece que era un hotel de veinte estrellas comparado con los hoteles que estoy estrenando estos últimos días.-

               Bien dicho, Españolo.-   Yo me voy a comer unos cuantos palominos fritos, regados con un vino de los Estados Unidos de Marte, y para hacer la digestión beberé aguas de Lanjarón provenientes también de los ya citados Estados Unidos de Marte.-

               Y usted que piensa comer cuando leguemos arriba, Jefe.-   Pues yo me voy a comer una ración de realidad como primer plato; de segundo, un plato de aire del desierto, que aunque caliente, es más sano que el que se respira aquí, y de postre, una ración de sentido común, que buena falta nos está haciendo.-

              Me parece un exquisito menú, dice el Españolo.-   Creo que me voy a pasar a su mesa, que la comida es más sana.-   Ya me han dicho hoy de todo.-   Desde sinvergüenza hacia arriba, que no hay por donde cogerme.-    Flor, ¿verdad?.-   Quién si no.-   ¿Sabes una cosa, Españolo?.-   Dime, Jefe.-   Que te lo mereces.-   Anda, si me dais ilusiones.-   Pues es la verdad, Jefe, que me lo merezco.-   He dejado atrás una gran vida, una gran mujer; mejor aún, una hermosa mujer; la mujer de mi vida, la más hermosa, la que más quiero, la que me da una de cal y otra de arena cuando la irrito, y lo hago con frecuencia.-

               No tienes remedio, Españolo.-   Tú llevas las exploraciones en la sangre.-   Arriesgas tu vida con frecuencia.-   Las mujeres, casi todas quieren vivir en paz, sin sobresaltos, sin excursiones de esta clase, sin arriesgar la vida de su marido de vez en cuando.-

               Creo que estoy aprendiendo mucho de los mayores.-   Sí, pero no escarmientas.-    Volverás otra y otra vez a las andadas.-   Es lo tuyo.-   Le harás sufrir a esa mujer que te quiere con locura como está demostrando.-   Ya sabes que deseaba venir a la excursión por estar a tu lado.-   Es decir, arriesgaba su vida por estar junto a ti.-

               Eso es amor y lo demás son comportamientos  de compromiso.-   Las mujeres quieren un hombre a su lado permanentemente, que les diga ‘te quiero’, que sea simpático, que no esté loco de remate como el Españolo, que no abandone a las mujeres en plena luna de miel, que no se vaya de excursiones sólo, que no se adentre en los abismos del desierto y que coma todos los día tres platos de sentido común.-    Acepto el consejo, Jefe.-

 

               

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