CAPÍTULO CLVII
CAMINO DEL DESIERTO
Vamos subiendo, Jefe, y parece
que esta rampa va directamente hacia el desierto, donde nos espera un colchón
de plumas que estoy deseando de pegarle una paliza durante veinticuatro horas.- Había que reírse con las cosas de este
Españolo, se dice el Jefe para sí, mientras que le echa una mirada al aparato
que mide la altura y que llevaba colgado del cuello.-
Estaban ya faltos de algunas
cosas en el equipaje como avituallamiento y otros enseres.- Así que era necesario volver cuanto antes a
reponer el congelador, a respirar aire, aunque no fuera puro, pero limpio de
impurezas de galerías subterráneas, que tantos días y noches habían
soportado.- Salvo los días que estuvieron
en el lago, los demás días eran en estancias tan reducidas como el espacio que
se puede tener en una galería de la altura de un ser humano.-
Españolo.- Diga, Jefe.- Una especial noticia.- Pues venga.- Nos faltan unos cien metros para la
superficie.- Eso está ya chupado,
Jefe.- Estamos a los pies del colchón
de plumas, y me estoy viendo mullirlo con todo mimo para que no se
estropee.- Las cosas buenas hay que
tratarlas con exquisita delicadeza.-
Sí, sí, explícaselo a
Flor.- Me temo que no se lo puedo
explicar.- A ella la quiero más que a
mi vida, pero a mi afición exploratoria la quiero a la par.- Pues tendrás que decidirte entre una u otra
cosa.- Tengo la impresión de que las
dos no las vas a poder llevar juntas en
tu vida.- ¿Quieres decir, Jefe, que no
podré hacer más expediciones?.- Esa es
mi impresión, pero a lo mejor me equivoco.-
Jefe, creo que esa también es la
impresión mía, si no quiero perder a mi querida Flor.- Ahora estás en el camino.- Ella no es mujer aventurera.- No entiende de exploraciones ni quiere saber
nada de ellas. Lo he estado pensando muy
bien en todo este tiempo.- Por otra
parte, yo estoy tan perdidamente enamorado que no sería capaz de aguantar otra
excursión sin ella.- Así que, como
hacen los toreros en mi país de la tierra, me corto la coleta al término de
esta expedición y me dedico a hacer el amor, a vivir con el amor, llenarme de
amor, mimar al amor, estar inmerso en el amor.-
Estoy seguro que te lo van a
agradecer dándote más amor, Españolo.-
No desperdicies la vida metido en galerías, cavernas y cuevas, aunque
descubras lagos con peces, mariscos y Auroras Boreales, pero también puedes
descubrir un abismo que te trague para siempre, como estuvimos a punto de estrellarnos
allá abajo, donde lanzábamos una piedra y se perdía en los tiempos del olvido.-
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