EL MALESTAR SOCIAL
Vivir del Estado y
por encima de las posibilidades económicas, ha traido este malestar social, que
ahora hay que pagar el ‘’vino que se bebió el francés’’ o lo que es igual, los
destrozos de los socialistas gobernando con Zapatero durante más de siete años
en el poder, manirrotos e inconscientes.-
Con razón los países del norte de Europa dicen que ellos no dan
préstamos a los del sur, que no trabajan y quieren vivir por encima de sus
posibilidades económicas.- De hecho es
verdad que España está viviendo por encima de lo que ingresa, así se entiende
que el Estado deba hasta nudos de soga en Antequera, que creemos mala fama
internacional y nadie se fie.-
Alguien entiende
que se puea vivir del Estado, sin dar un palo en el agua y noventa días,
durante diecinueve años.- Me
explico: como principio al quedarse sin
trabajo, cobra la prestación de desempleo, que son dos años.- Cuando se acaba, empieza un subsidio de
treinta meses si tiene hijos.- Después
la renta activa de inversión durante treinta y tres meses más.- Y si es mayor de cincuenta y cinco años tendrá
otro subsidio de doscientos treinta y un meses cobrando del Estado.- Con estos métodos de producción, qué país trabajador
está dispuesto a prestar dinero a los
países utópicos.-
Un Estado
utópico, demagogo y manirroto que pretende vivir por encima de sus
posibilidades de ingresos, diciendo a la opinión pública hemos alcanzado
grandes cuotas de Bienestar Social, mientras los medios financieros
prestamistas dejan de cobrar los préstamos e incluso los intereses.- ¿Cuánto tiempo van a durar esos castillos en
el aire construidos con préstamos sin pagar?.-
Así estamos en el cono sur de Europa, Grecia, Portugal y España.- Ahora los acreedores exigen seriedad, ajustes,
recortes, desaparición de ese pretendido Bienestar Social con dinero prestado,
formalidad, pago de los préstamos, de los intereses.-
España, en el
periodo del mandato de los reinos de Taifas dejó de ser seria, dejó de ser
respetada, de ser una, de ser trabajadora y ahorradora.- España cayó en el abismo, de la misma forma y
con las misma ideas políticas que en mil novecientos noventa y seis.- La diferencia, en aquella ocasión había los
representantes de las principales
centrales sindicales conscientes de la gravedad.- Ahora, por desgracia, sólo para incendiar las
calles.-
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