miércoles, 16 de diciembre de 2015

MARIANO RAJOY PRESIDENTE


ESPAÑA ARRUINADA ECONÓMICAMENTE

En el año dos mil cuatro, España estaba en todo su apogeo económico, creciendo por encima de Europa.-  Jamás había estado el país, desde que entró la democracia, con tan brillante estado económico.-  Sin embargo al treinta y uno de diciembre de dos mil once, la economía española estaba en entredicho en toda Europa y en los medios financieros.-

¿Qué ha pasado en tan corto espacio de tiempo?.- Los tecnócratas, las agencias financieras y especuladoras, el FMI, el BCE, alertan del abismo al que se acerca peligrosamente la economía del país.- El gobierno de turno adelantó elecciones generales, más tarde de lo que debiera, cuando la situación era insostenible.-  A fuerza de peregrulladas, de mentiras e ilusionismo demagógico, pretendía terminar una legislatura que no debió empezar, y que ya tenía los primeros brotes, no verdes, pero sí de ruina.-

Los brotes verdes no dieron resultado, ni otras zarandajas demagógicas a las que se echó mano para tratar de acallar a los detractores e ilusionar a los parados con una pronta vuelta a la actividad laboral.-  Los brotes verdes en un desierto son difíciles de encontrar y España laboralmente estaba convertida en un semidesierto, donde solo existía una fábrica de parados que en cierta temporada tiraba al paro hasta por encima de cien mil obreros en un mes.-  Cada dos por tres se cambiaba de rumbo para encontrar la varita mágica, pero el que no sabe es como el que no ve, o no quiere ver.-

Mucho despilfarro, mucho cambio, donde dige digo, digo Diego.-  La actividad cayendo en picado día a día, las cuentas públicas con dolores irresistibles, el banco de España alarmado y pidiendo reformas para encausar la actividad laboral y económica.- El mago soñando con horizontes lejanos, economías sostenibles, Memorias Históricas, dividiendo la sociedad, tensando con ello las relaciones ciudadanas.-  Desde que los españoles tuvimos la capacidad de consolidar la democracia, apoyando la iniciativa de los políticos para proveernos de una Constitución, Ley de Leyes, en la que cupiéramos todos los españoles, independientemente de las ideas políticas o nacionalistas, la tolerancia y la capacidad de adaptación fue una meta.-  Pero un radical amargado, dijo: Llegué, ví y vencí, pinchó cicatrices y saltaron las alarmas.-

No hay comentarios:

Publicar un comentario