jueves, 5 de noviembre de 2015

MIS RECUERDOS DE LA GUERRA

               PORRINA COMENTA

                 Todas las vecinas reunidas en mi casa escucharon a mi abuela acusar al Tuerto.-  Comenta la Músika que cuando fue por agua a la plaza se vino con la Porrina.-  Le vino comentando que anoche fueron por cabras a algún cortijo.-  ¿Y cómo lo sabes tú ¿, porque sentí ruido de gente que bajaba por el Salkillo y me asomé a la gatera y pasaron hombres con escopetas y con cabras.-  Lo que me extrañó es que llevaban un niño con ellos.-  Era muy extraño un niño a media noche con los rojizos.-
                 Nos quedamos callados y cortados, pero mi abuela le preguntó a la Músika si conoció a los que estuvieron en el Salkillo.-  No los conocería porque me dijo que estaba muy oscuro y la gatera es muy pequeña, quiso abrir la puerta, pero su marido no la dejó.-   En casa respiramos tranquilos cuando acabó su comentario con la Porrina.-  Y es que la casa de la Porrina estaba junto al Salkillo, pero metida varios metros a dentro, porque era una cueva.-  No tenía ventanas, solo un orificio redondo y pequeño que se le hacía a algunas casas para que entraran y salieran los gatos.-
                Sentimos mucho lo que os está pasando, en lo que podamos nos llamáis, que para eso estamos los vecinos.-  Mi abuela fue a la casa de al lado y les enseñó como la habían dejado.-  Les dio cebada para que hicieran cereales para sus hijos.-  Esto es lo que nos han dejado los muy ladrones, decía mi abuela a las vecinas.  Lo vimos toda la mañana bajar sacos de grano a los carros y nos dio pena.-  También vimos cuando se llevaron los cerdos y maltrataron a tu marido.-  Si, y ahora lo buscan para matarlo.
                  Si tu hijo estuviera aquí, decía la Música, otro gallo cantaría.-  Mi abuela cambió de conversación y las despidió porque se iba a lo de Píor.-  Si mi hijo estuviera aquí estaría con ellos y sufriríamos más.-  Estábamos todos destrozados, sin apenas haber dormido.-  Mi madre había terminado el almuerzo, patatas fritas, de las que traía papá Jukián del Morrkón.- Y sustituyendo al pan unas papuecas.-  Las papuecas, por si no lo recuerdan. Eran tortillas de canuto.-  Se elaboraba la masa como para hacer pan de aceite.-  Se dejaban finas con un canuto de caña, de ahí el nombre de tortillas de canuto.-  El pan era solo para los rojizos.-  En la guerra se aprendió a sobrevivir, no a vivir como normalmente se vivía ahora.


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