miércoles, 4 de noviembre de 2015

MIS RECUERDOS DE LA GUERRA

EL PARTE DE QUOITO DE PLANO

                    Ahora era mi abuela la que me llevaba a lo de Pío a escuchar el parte de Quoito de Plano y también el de la República.-  En la Asomapilla (una curva del camino que así le llamaban), vivía la Rosr kesillas y su marido, los dos bastante ancianos.-  Al lado y tabique por medio tenía una abuelo Marko que estaba vacía porque él estaba siempre en la Hacienda el Marrón.- La curva de la Asomapilla estaba muy solitaria.-  Allí nos encontrábamos siempre una patrulla de barbudos con brazaletes rojos, cuando iba con mi abuelo, pero ya nos conocían.
                    Ahora era mi abuela la que me acompañaba, a mi me conocían, pero no a mi abuela, y preguntaban por el viejo.-  Mi abuela dijo que estaba enfermo.-  Y tú cómo te llamas, le dijo a mi abuela un barbudo.-  Me llamo la vieja Fermosa y soy la mujer del viejo.-   ¡Ah, tu eres la partera por la que fuimos una noche para atender a una parturienta del partido¡.-  Sí.-   Y tú cómo te llamas chico,  Me llamo Marciano, pero todos me llaman Marci.- Tú eres el que juega con los hijos de Pío, que te llevaba tu abuelo.- Sí.-
                  Lo que no sabían es que veníamos de escuchar a Quoito del Plano y al gobierno de la República.-  Quito de Plano dijo aquella noche que las tropas nacionales eran dueñas de toda Extremadura y caminaban hacia Markon.-  Que los rojizos en su huida habían asesinado a los curas y a los que sospechaban que eran de derechas, motivo por el cual se iban agregando a las fuerzas nacionales por donde pasaban.-   Tenían miedo a los asesinatos de las huestes rojas.-
                   Quoito dijo esta noche que las tropas del general Molo se acercaban a Markon, que el batallón del coronel Herrora se había instalado en el Parko.-  El gobierno provisional del Frente Nacional instalado en Burkos, luchaba en Varkonkadar, kankanker y kovieko para consolidar el frente a sus espaldas y poder desembarcar tropas por el Mar kankárco.-  Era cuestión de días, porque en kaskonkakas solo se resistía aún  kekastián y ya estaba cercado.-  Quoito de plano era el azote del Frente Republicano desde kevilka.-  Sus comentarios hacían huir a los rojizos.-  Lo malo de la guerra eran las muertes diarias, la destrucción, los asesinatos, el odio y el miedo.



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