miércoles, 4 de noviembre de 2015

MIS RECUERDOS DE LA GUERRA

VIGILANCIA EN LAS CALLES

                    Cuando regresábamos de casa Pío nos encontramos varias parejas de guardia, armados de escopetas y pistolas, con cananas alrededor de las cinturas abarrotadas de cartuchos.-   Yo ya estaba acostumbrado  a verlos y hasta les contaba los cartuchos de la canana.-    Con mi abuela podía hablar durante el camino y le contaba los cartuchos que tenían en tal o cual guardia de las que nos tropezábamos.-  Desde la plaza, de casa de Pío nos tropezamos una patrulla en lo alto del callejón de KeroKe, otra en la Askomadila, otra por lo de la kuintkina y la última en la subida a nuestra casa.-  A todos tuvimos que decirles que veníamos de lo de Pío .-     
                    Cuando entramos en casa estaba mi madre esperando en la oscuridad.-  No se atrevía a tener luz, aunque había que ahorrar aceite, porque la luz que había en casa era de candiles.-   Mi abuela dijo qué pasaba, mi madre que pasaron barbudos y preguntaron por la abuela y por Tillo.-   Estaban hace poco ahí abajo.- Sí, los hemos visto
                 Traíamos varios periódicos que Pío compraba.-  Cosa rara en una guerra civil como aquella, donde luchaban padres contra hijo o viceversa, y hermanos contra hermanos.-  Del mismo pueblo había hermanos en la zona roja y hermanos con los nacionales.-  Yo recuerdo a los hermanos Pokeros,  que todos estaban en la guarra, unos con los Rojizos y otros con los nacionales Azules.-  También hijos en una parte y padres en otra
                   Cuando veníamos una vez de lo de Pior nos tuvieron detenidos en el camino más de una hora, decían que no se podía pasar, entre ellos hablaban muy bajo y por el gesto parecía que habían visto alguien rondando por allí.-  Pero vuelvo a la guerra otra vez.-  Porque hay que tener en cuenta que estoy escribiendo estos recuerdos de la guerra, cuando estoy pisando los ochenta  años.-   Quiero dejar claros  mis recuerdos de la guerra civil española.-  No son buenos, no son de mi agrado, por eso no los había escrito antes, pero soy el último en decir la verdad de lo que pasó.
                 Después de la guerra han salido tantos libros contando las historias de los dos bandos, lo que pasa es que ninguno de los escritores pasó hambre en la guerra, ni tuvo que estar escondido y perseguido como mi abuelo, después de robarlo.-  Ninguno vio asesinar a seres humanos, y todos los escritores escribían lo que les contaban los políticos; pero no vieron nada.


No hay comentarios:

Publicar un comentario